TOMEN ESTA VITAMINA QUE DESTAPA LAS VENAS
La vitamina K2 ha ganado mucha atención en los últimos años por su papel en la salud cardiovascular, aunque a menudo se exageran sus efectos en redes sociales. No es una sustancia que “desbloquee” arterias ya dañadas, pero sí participa en un proceso clave: ayudar a regular el calcio en el cuerpo. Su función principal es activar proteínas que dirigen el calcio hacia los huesos y evitan que se deposite en las paredes de las arterias. De esta manera, contribuye a mantener la elasticidad vascular y a reducir el riesgo de calcificación a largo plazo.
La forma más estudiada es la menaquinona-7 (MK-7), presente en alimentos fermentados. Entre ellos destaca el Natto, un alimento tradicional japonés extremadamente rico en K2. También se encuentra en ciertos quesos curados, como el Gouda cheese, y en menor cantidad en huevos y mantequilla de animales alimentados con pasto.
Una forma práctica de incorporar K2 en la dieta es a través de preparaciones simples y constantes, más que grandes dosis aisladas. A continuación, dos recetas funcionales con enfoque nutricional.
Receta 1: Pasta energética de natto y nueces
Ingredientes: 2 cucharadas de natto, un puñado de nueces, 1 cucharada de aceite de oliva, un diente de ajo ligeramente asado, un poco de perejil fresco.
Preparación: Tritura todos los ingredientes hasta obtener una mezcla cremosa pero con textura. El sabor del natto es fuerte, por lo que el ajo y las nueces ayudan a equilibrarlo.
Uso adecuado: consumir una cucharada pequeña sobre pan integral o verduras cocidas, dos o tres veces por semana. No es necesario excederse, ya que su potencia nutricional es alta. Es ideal en el desayuno o como acompañamiento.
Receta 2: Revuelto suave de yemas con queso curado
Ingredientes: 2 yemas de huevo, 30 g de queso Gouda o similar curado, una pequeña porción de mantequilla.
Preparación: derrite la mantequilla a fuego bajo, añade las yemas y remueve suavemente para evitar que se endurezcan. Incorpora el queso rallado hasta que se funda parcialmente.
Uso adecuado: consumir caliente, preferiblemente en el desayuno. Se recomienda 2 a 3 veces por semana como parte de una dieta equilibrada.