Por qué hay que comer una banana a las 11 de la mañana, según cardiólogos
En medio del ritmo acelerado de la jornada, la colación de media mañana suele resolverse con opciones rápidas y poco nutritivas. Sin embargo, elegir un alimento simple como la banana puede marcar una diferencia positiva. Este fruto práctico y accesible aporta potasio, fibra soluble y energía sostenida, elementos que contribuyen al equilibrio cardiovascular y al control del apetito. Incorporarla alrededor de las 11 de la mañana ayuda a evitar bajones de energía y reduce la tentación de recurrir a productos ultraprocesados ricos en azúcares y grasas poco saludables.
El potasio presente en la banana favorece el equilibrio de líquidos y apoya la regulación de la presión arterial. Además, su fibra soluble, especialmente la pectina, puede colaborar en el control del colesterol al disminuir parcialmente su absorción intestinal. A esto se suma su contenido de carbohidratos de liberación gradual, que ofrecen energía constante sin generar picos bruscos de glucosa.
Para evitar la monotonía, existen distintas maneras de disfrutarla:
1. Batido verde “Corazón Activo”
Ingredientes: 1 banana madura, un puñado de espinacas frescas, ½ taza de leche de avena o yogur natural, 1 cucharadita de semillas de chía y una pizca de canela.
Preparación: Licuar todo hasta lograr una textura cremosa.
Indicaciones: Consumir recién hecho, como colación completa. Aporta fibra adicional y grasas saludables que prolongan la saciedad.
2. Banana con mantequilla de maní y semillas
Preparación: Cortar la banana a lo largo y untar una capa delgada de mantequilla de maní natural. Espolvorear semillas de lino o chía.
Indicaciones: Ideal para quienes buscan mayor aporte proteico y energético. Controlar la cantidad de mantequilla para mantener el equilibrio calórico.
3. Parfait rápido de banana y yogur
Preparación: En un vaso, alternar capas de yogur natural, rodajas de banana y avena tostada sin azúcar.
Indicaciones: Excelente opción para llevar al trabajo en un recipiente hermético. Mantener refrigerado hasta su consumo.