AGUA DE CLAVO: UN PEQUEÑO SORBO CON GRAN PODER

Agua de clavo: la infusión ancestral que combina sabor y bienestar

El clavo de olor, conocido científicamente como Syzygium aromaticum, ha sido valorado durante siglos no solo como especia, sino como un verdadero aliado para la salud. Una de las formas más accesibles de aprovechar sus propiedades es a través del agua de clavo, una infusión simple que concentra los beneficios del eugenol, su compuesto bioactivo más importante. Este componente le confiere cualidades antioxidantes, antiinflamatorias, analgésicas y antibacterianas, lo que convierte a esta bebida en un recurso natural versátil y tradicional.

Históricamente, el agua de clavo se ha utilizado para favorecer la digestión, ayudando a reducir gases, hinchazón y acidez. Sus efectos carminativos suaves facilitan la expulsión de aire acumulado en el intestino, mejorando la sensación de confort tras las comidas. Además, su capacidad analgésica la hace útil para dolores de cabeza tensionales y molestias dentales temporales, actuando como un calmante natural hasta poder acudir a un profesional de salud. El solo hecho de consumirla caliente también aporta un efecto reconfortante, ayudando a disminuir los niveles de estrés y promoviendo bienestar general.

Recetas con agua de clavo

1. Infusión básica de clavo de olor
Ingredientes:
– 1 taza de agua (250 ml)
– 1 cucharadita de clavos de olor enteros (4–5 unidades)

Preparación: lleva el agua a ebullición, añade los clavos y deja reposar tapado durante 5–7 minutos. Cuela antes de beber. Se recomienda tomar una taza al día, preferiblemente después de las comidas.

2. Agua de clavo con canela y miel
Ingredientes:
– 1 taza de agua
– 4 clavos de olor
– ½ rama de canela
– 1 cucharadita de miel

Preparación: hierve el agua con los clavos y la canela durante 5 minutos, deja reposar 3 minutos más, cuela y endulza con miel. Esta versión es ideal para acompañar las tardes frías y potenciar la acción digestiva y relajante.

3. Infusión digestiva con jengibre y clavo
Ingredientes:
– 1 taza de agua
– 3 clavos de olor
– 1 rodaja de jengibre fresco

Preparación: hierve los ingredientes durante 5 minutos y deja reposar tapado. Esta combinación refuerza el efecto carminativo y aporta un suave calor interno.

Indicaciones de uso

– Consumir con moderación: 1 a 2 tazas al día es suficiente.
– Evitar altas concentraciones o el uso directo de aceite esencial de clavo para consumo oral.
– No recomendado para personas con sensibilidad gástrica severa o alergias al clavo.
– Siempre consultar con un profesional de salud en caso de molestias persistentes.

El agua de clavo demuestra que incluso los remedios más sencillos pueden aportar beneficios significativos cuando se usan con respeto y constancia, combinando tradición, sabor y bienestar en una taza. 🌿☕

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