LAS SEMILLAS DE CALABAZA: EL REMEDIO ANCESTRAL PARA LA SALUD PROSTÁTICA

A medida que los hombres avanzan en edad, es común que aparezcan cambios en la función urinaria. Levantarse varias veces por la noche, notar menor fuerza en el flujo o sentir presión en la zona pélvica puede generar preocupación. Si bien cualquier síntoma persistente debe ser evaluado por un profesional de salud, la alimentación puede convertirse en un apoyo importante dentro de un enfoque preventivo. En este contexto, las semillas de calabaza han ganado reconocimiento tradicional por su perfil nutricional.

Estas semillas son una fuente natural de zinc, mineral que participa en múltiples funciones celulares y es especialmente relevante en el tejido prostático. También contienen fitoesteroles y antioxidantes como la vitamina E, que contribuyen a proteger las células frente al estrés oxidativo. Además, aportan grasas saludables y magnesio, nutrientes que forman parte de una dieta equilibrada orientada al bienestar general.

No se trata de un remedio milagroso ni sustituyen tratamientos médicos para afecciones como la hiperplasia prostática benigna, pero pueden integrarse como complemento alimenticio. Aquí algunas formas prácticas de consumo:

1. Leche vegetal de semillas de calabaza

Ingredientes:

  • 3 cucharadas de semillas de calabaza crudas y sin sal.

  • 1 taza de agua purificada.

Preparación: Remoja las semillas durante 4 horas. Luego licúalas con el agua hasta obtener una mezcla homogénea. Cuela si deseas una textura más suave.

Indicaciones: Consumir en ayunas 3 veces por semana. Mantener refrigerada y consumir en 24 horas.

2. Mezcla tostada funcional

Ingredientes:

  • ½ taza de semillas de calabaza.

  • 1 cucharada de semillas de girasol.

  • Una pizca de cúrcuma y pimienta negra.

Preparación: Tostar ligeramente en sartén a fuego bajo sin aceite. Añadir las especias al final.

Indicaciones: Consumir una cucharada al día como snack o sobre ensaladas.

3. Pasta untable nutritiva

Ingredientes:

  • ½ taza de semillas de calabaza molidas.

  • 1 cucharada de aceite de oliva.

  • Unas gotas de limón.

Preparación: Mezclar hasta formar una pasta.

Indicaciones: Untar en pan integral o añadir a vegetales.

Para un uso adecuado, evita versiones saladas o fritas comercializadas. Mantén una porción diaria moderada (1–2 cucharadas). Si existen síntomas urinarios importantes, dolor o cambios bruscos, es fundamental consultar con un médico. Las semillas pueden ser un buen complemento, pero la base siempre debe ser el seguimiento profesional y un estilo de vida saludable.

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